C/ Monteleón 50, Madrid

Tels. 91 827 23 09 / 651 367 487

Mail: info@campusacademico.com

Grandes fiascos de la ingenieria (2): El puente de Tacoma Narrows

Grandes fiascos de la ingenieria (2): El puente de Tacoma Narrows

El caso que vamos a explicar a continuación puede ser uno de los más espectaculares que podamos llegar a ver en cuanto a fiascos de ingeniería civil se trata.

Tacoma es una ciudad portuaria al oeste de Estados Unidos, en el estado de Washington. Muy cerca de la frontera con Canadá.

A principios del siglo XX, la pugna por la construcción de puentes cada vez más esbeltos (especialmente los puentes denominados “colgantes”) era enorme. Recordemos que el Golden Gate (San Francisco, CA) fue un hito en su momento, inaugurado en 1937 con un coste de más de 35 millones de $ de la época. Tiene una estructura colgante de 1.970 metros y longitud total de 2.737 metros.

Esta lucha por la construcción de puentes cada vez más esbeltos también tiene explicación: el ahorro de costes de materiales, no solo en su fabricación, sino también durante su transporte y montaje. Por tanto, la jugada es doble: puentes más bonitos y ahorro en costes. Además, la tecnología de la época permitía la realización de cálculos cada vez más complejos y fiables para construir puentes de forma más barata y segura.

Pero todo tiene un límite. El puente de Tacoma Narrows fue calculado inicialmente con unas vigas horizontales de 7,6 m de espesor. Leon Moisseiff, ingeniero de la época, recalculó estas vigas hasta un espesor de 2,4 m y eso condujo a que fuera responsable de uno de los más impactantes colapsos de puentes colgantes. De hecho, su reputación se quedó a la altura del suelo después del accidente y si hubiera vivido en tiempos de Kim Yong-un lo hubiesen echado a los leones al día siguiente del suceso.

El puente de Tacoma Narrows se inauguró al tráfico el 1 de julio de 1940. Aquí una foto del día de la inauguración:

Puente de TacomaCuatro meses más tarde, el 7 de noviembre, se produjeron unos vientos de 68 km/h (“menudo vendaval”). ¿Sabéis lo que es el flameo? Nuestro amigo Leon Moisseiff seguro que sí lo supo bien. Técnicamente es una inestabilidad aeroelástica, por la cual una estructura absorbe energía de un fluido circulante pero no puede disiparla. La consecuencia es que estas fuerzas aerodinámicas provocan un movimiento periódico natural que se puede retroalimentar en determinadas condiciones: más vibración, por tanto más movimiento y carga aerodinámica, y cuanta más carga aerodinámica, más movimiento y vibración se produce.

Las consecuencias pueden llegar a ser dramáticas, como se puede observar en el famosísimo vídeo del puente de Tacoma Narrows:

 

 

Este fenómeno, además, se produce también en aviación y puede llegar a ser igualmente peligroso. Las siguientes imágenes son bastante impactantes:

Pero no hay mal que por bien no venga, y el desplome de este puente, entre otras consecuencias, provocó que se cambiara la concepción en la fabricación de estructuras, considerando también la resonancia y las cargas como factores importantes a calcular y a testear.

Así pues, ya podemos extraer 2 conclusiones de nuestros posts:

  • La importancia de la unificación de lenguaje de comunicación y criterios
  • La importancia de la realización de múltiples pruebas y considerando todas las posibles variables.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Designed & Developed by ThemeXpert

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies